Nació
el 4 de Enero de 1809 en Coupvray, un pequeño pueblo
cerca de París, Francia. Cuando Braille tenía
tres años, sufrió un grave accidente al
herirse un ojo mientras jugaba con una lezna y una correa
de cuero en el taller de talabartería de su padre,
que hacía arneses y otras mercancías de
cuero.
Al
inicio la lesión no parecía seria, pero
la herida se le infectó y el ojo quedó inutilizado.
La infección afectó también al ojo
sano, de modo que en poco tiempo quedó completamente
ciego.
Durante
su niñez asistió a la escuela del pueblo
con todos sus amigos y era un buen estudiante. Mientras
iba creciendo, notaba que su pequeña escuela no
contaba con los recursos necesarios para realizar adecuadamente
sus estudios y, en 1818, viajó a París para
continuar su educación en una escuela especial
para jóvenes ciegos.
En
1786, Valentin Haüy, un filántropo francés,
había fundado la primera escuela para invidentes
del mundo: la Institution Royale des Jeunes Aveugles (la
Real Institución de Jóvenes Ciegos). Allí
los alumnos aprendían a tocar instrumentos musicales
y oficios que requerían habilidades manuales. Asimismo,
se les enseñaba a leer mediante un trabajoso sistema
de lectura inventado por el propio Haüy. Este consistía
en hacer palpar a los alumnos las letras ordinarias impresas
en alto relieve. De esta manera, los alumnos leían
lentamente y la escritura se les hacía muy dificultosa.
Los libros eran grandes, pesados y costosos. La escuela
sólo tenía catorce de ellos. Braille leyó
los catorce libros en la biblioteca de la escuela. Podía
percibir cada letra sin dificultad, pero le tomaba algo
de tiempo leer una oración. Tardaba algunos segundos
para leer cada palabra y para el momento en que había
llegado al final, casi no recordaba cuál era el
principio de la oración.
Por
esa época, un capitán de artillería
del ejército francés llamado Charles Barbier
de la Serre, había inventado un sistema de lecto-escritura
a base de puntos y rayas en relieve, para que los soldados
pudieran enviarse mensajes en la oscuridad. Pronto Barbier
se percató de que su sistema podría ser
de mucha utilidad para los discapacitados visuales y,
en 1821, lo puso a disposición de la Institución
de Jóvenes Ciegos. El nuevo método se llamaba
Sonografía y se basaba en diversas combinaciones
de puntos y rayas formando signos que representaban los
diferentes sonidos del lenguaje; pero este sistema no
permitía el deletreo de las palabras, la acentuación
de las vocales, el uso de los signos de puntuación,
ni tampoco preveía la realización de operaciones
matemáticas o la escritura de partituras musicales.
Contando
con trece años de edad, Luis Braille, sobresaliente
en inquietudes y capacidad de trabajo, decidió
abordar la tarea de simplificar el método sonográfico
de Barbier y completarlo en los aspectos que resultarían
imprescindibles para disponer de un auténtico alfabeto.
Después
de algunos meses de trabajo, había encontrado un
medio de formar todas las letras, los acentos, los signos
de puntuación y los signos matemáticos utilizando
sólo seis puntos y algunas rayas horizontales que
más adelante eliminaría. En 1825, siendo
aún estudiante, lo presentó a los profesores
y alumnos de la Institución. En 1829 publicó
un volumen, impreso en caracteres en relieve, donde daba
a conocer su sistema y, en 1837 presentó una segunda
edición corregida.
La
primera obra hecha en una imprenta para la producción
de libros en el nuevo sistema fue una Historia de Francia
publicada en tres tomos en 1837.
Por
primera vez en la historia de la humanidad los ciegos
podían leer y escribir, tomar notas, copiar apuntes,
escribir y recibir cartas que podían leer personalmente.
Había terminado la época del analfabetismo
forzado de los ciegos.
En
un inicio los profesores videntes de la institución
no veían con buenos ojos el sistema creado por
Braille debido a que presentaba enormes diferencias con
respecto a la escritura común, pero pronto reconocieron
que este alfabeto era el más adecuado para los
ciegos. Así, el Braille se extendió rápidamente
por Europa y por los demás continentes y fue adoptado
en todas las escuelas y centros para invidentes.
Braille
fue también un talentoso músico. Había
aprendido en la escuela a tocar el órgano y el
violonchelo. Tocaba permanentemente en las iglesias parisinas.
La música era realmente su primer amor y también
una importante fuente de ingresos económicos.
En
1828, Luis Braille fue nombrado profesor de la Real Institución
de Jóvenes Ciegos y desempeñó dicho
cargo con gran eficiencia, ganándose el respeto
y la estimación de sus alumnos y colegas.
La
Institución de Jóvenes ciegos estaba ubicada
en un antiguo y frío edificio de la ciudad, por
lo que los alumnos que vivían internados allí
en condiciones deplorables morían prontamente o
sufrían graves enfermedades. Fatalmente, Luis Braille
fue uno de los afectados, pues a los 26 años experimentó
los primeros síntomas de la tuberculosis. En 1843,
los alumnos y el personal de la Institución abandonaron
el viejo edificio y se mudaron a un local más amplio
y adecuado. No obstante, la salud de Braille ya estaba
muy deteriorada y pronto tuvo que dejar la docencia, limitándose
sólo a dar lecciones de música.
Luis
Braille falleció el 6 de Enero de 1852, a los 43
años de edad, dejando un valioso legado a las generaciones
venideras: la creación del sistema universal de
lectura y escritura para ciegos.